21 diciembre, 2012

NAVIDAD.




 Jesús no nació en diciembre.


Ni el 24 ni ningún otro día de ese mes. Por lo menos eso es lo que aseguran muchos investigadores, pues según Lucas 2:8-12, cuando Jesús nació, los pastores cuidaban sus rebaños al aire libre en plena noche, y según las investigaciones es imposible que esto haya sucedido en diciembre, dado que en este mes la temporada era de intenso frío y lluvia.  

Ahora, pongámonos en el caso de que Jesús sí hubiera nacido exactamente ése día, ¿Acaso no fue su muerte y no su nacimiento lo que pidió que recordáramos? No digo que la fecha del arribo del hijo de Dios al mundo no es significativa y trascendental, pero en todo caso en ninguna parte de la Biblia se incita a hacer de ella una celebración que sobrepasa incluso la importancia del acontecimiento que sí ordeno que conmemoráramos: su sacrificio por nuestros pecados.

Al margen de todo esto, suponiendo que celebrar el nacimiento de Jesucristo fuera un mandato (que no lo es), ¿En verdad es este suceso la piedra angular de toda la parafernaria navideña? Puede que para algunas personas de corazón sincero, sí, pero para la mayor parte de nuestra sociedad es la fiesta de Papa Noel (Santa Claus, San Nicolás, etc), los regalos, la cena, la desvelada e incluso la amanecida.

Las pequeñas, medianas y grandes empresas se preparan desde meses atrás para la época, aunque son especialmente estas ultimas quienes se encargan de que los medios de comunicación nos recuerden a cada rato que los electrodomésticos de la tienda “a” están a 10% de descuento, que la ropa de la marca “b” se vende 2x1, que el banco “c” está dando préstamos con interés reducidísimo, que la compañía “d” ha lanzado nuevos modelos de celulares, que el supermercado “e” estará abierto toda la noche, ¡que los juguetes en las tiendas “f”, “g”, “h”… están a mitad de precio!  Mientras, la televisión nos empacha con las típicas películas gringas en la que el protagonista, por supuesto, es el famoso Papa Noel, así vemos casi siempre la misma trama: el niño(a) o adulto falto de afecto, dinero, o familia, pasa por un sinfín de peripecias que le hacen reflexionar y creer y tener fe, pero no en Dios o en su hijo, si no en el anciano gordo de barba blanca. Yo me pregunto, por más bueno que sea ¿Qué pinta ése señor en la celebración supuestamente conmemorativa al nacimiento de Jesucristo? ¿Para qué crear un personaje ficticio para representarla cuando existe uno real? ¿En serio les hace bien les hace a los niños (y la sociedad en general) tenerlo presente a él en lugar de a Jesús? Otra cosa, ¿Han notado que la mole publicitaria prácticamente nunca menciona el nacimiento de Cristo como eje fundamental de la navidad? Siendo absolutamente sincera, hasta ahora no he visto un solo comercial en el que además de mencionar el típico trío “unión, paz y amor”, se haga la más mínima referencia al hijo de Dios. Está muy bien eso de mostrarnos unidos, pacíficos y amorosos, pero ¿Por que esperar hasta la fecha “x”?. ¿Por qué mostrar el lado maravilloso de nuestra naturaleza humana inducidos por una costumbre? ¿Por qué aceptar cómodamente la tradición de ser un solo día, como deberíamos ser siempre? Seamos realistas, el 24 de diciembre a medianoche (poco antes y poco después) tratamos de que nuestros mejores sentimientos afloren, pero ¿inconcientemente, no es esta una manera de resarcir nuestra ira, egoísmo, individualismo, rencor, arrebatos… de los 324 días pasados y quizá los 324 venideros?

Bien, puedo estar equivocándome, puedo estar exagerando, puedo estar prejuzgando, incluso puedo estar despotricando sin ton ni son (aunque lo dudo mucho), sobretodo teniendo en cuenta a las personas que realmente le hallan (o creen hacerlo) una base espiritual a esta celebración y que desde el fondo de su ser desean darle un significado edificante (conozco algunas),  pero no se puede negar el hecho de que en términos generales se ha desvirtuado de tal manera la Navidad, que ahora representa, en esencia, un ardid publicitario, una temporada comercial, una estrategia de ventas.  Además, seré terca en estos puntos: hay razones de peso para creer en la afirmación de que JESUCRISTO NO NACIÓ EN DICIEMBRE, y al margen de ello, no es su nacimiento si no su MUERTE, SU SACRIFICIO POR NOSOTROS  lo que se nos ordenó, recordar, conmemorar, perpetuar.

Creo en Dios, creo en su hijo, y creo que deberíamos ser mucho más cautos en cuanto a la manera en que intentamos honrar su palabra y demostrar nuestra fe.

Un abrazo, visitantes, deseo de todo corazón que tanto este 24 y 25 de diciembre como todos los demás días que les restan, sean maravillosos, especiales y significativos para ustedes. 





3 comentarios:

  1. No tienes idea de la alegría que me ha causado tu post. Mi familia y yo nunca hemos celebrado navidad justo por las razones que has expuesto y te diré que somos mas felices que la mayoría de gente que si lo hace, porque sabemos que estamos haciendo lo correcto. Además nos regalamos cosas cuando queremos y sin presiones y no terminamos el año en completa banca rota. Espero que todos tus días sean geniales =).

    ResponderEliminar
  2. Precisamente estaba pensando realizar un comentario así en mi blog, pero compartiré tu pensamiento en mi face; estoy 100% de acuerdo contigo y de hecho hay otras fuentes donde menciona que Jesucristo nació en Abril y no en Diciembre tal cómo lo acabas de expresar, mis más sinceros deseos en esta navidad para ti y me encanta la manera de realizar tu blog, muy bueno.

    ResponderEliminar
  3. Me es bastante difícil comentar esta entrada de una forma objetiva. Fui criada por un padre fanático religioso y una madre agnóstica. Y aunque mis creencias hace un par de año eran fuertes, con el tiempo aprendí a ver las cosas desde mi propio punto de vista.
    Creo en Dios, sí, pero también creo que hoy en día para la mayoría de las personas, al menos donde yo vivo, es solo un día de festejo más donde se despilfarra el dinero en comida, regalos y demás, dejando de lado todo el significado religioso de la fecha. Y sea cual sea el verdadero significado (la muerte o el nacimiento de Jesucristo) la navidad se a vuelto un día sumamente comercial, por no decir el más comercial del año.
    Me ha parecido muy interesante tu entrada, siempre es un placer pasar por aquí.
    Nos leemos pronto.

    ResponderEliminar

Gracias por pasarte por aquí. Ten un buen día.