LOS HOMBRES NO LLORAN.

 (fragmento)


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Adrián estaba echado en la cama de su cuarto con los brazos cruzados bajo la cabeza y la mirada perdida. Daniel, por su parte, se hallaba parado frente a la ventana, sintiendo el aire frío de la noche golpear suavemente su rostro. Miraba en la calle un objeto inexistente. Pensaba. Algo que se le daba muy bien.

Los dos reflexionaban sobre una misma idea, aunque de maneras particularmente diferentes. Para Daniel era la simpleza de la vida en contraste con la complejidad de la muerte. Para Adrián lo abrupto de un final que no se había previsto sino hasta mucho después del ahora. Cuán difícil era aceptar las cosas a veces, ese día lo entendieron bien.

Pensaron que la vida la mayor parte del tiempo no es demasiado benévola con nosotros pero que esto era algo que podíamos superar, más ¿Qué pasaba cuando nos tocaba ser solo espectadores? ¿Qué pasaba cuando el guerrero en el campo de batalla no éramos nosotros mismos sino alguien más? ¿Cómo podían pelearse batallas en la vida, por la vida? Apenas pasaban de los 20 años, se suponía que les faltaba demasiado por vivir, por conocer, por experimentar, por disfrutar. ¿En qué parte del razonamiento humano había cabida para una muerte a los 20 años? ¿Qué mundo terrible era este, en el que ni siquiera se les daba la oportunidad de terminar de vivir? Tenían mucho por delante, demasiado; y no era justo que el camino se acabara así nada más. Ninguno de los dos jamás se había puesto a pensar en la muerte de las personas que amaban como algo próximo a suceder. Empero, con Bryan en el hospital, comprendían que ahora  esa era una realidad. Una que les causaba horror.

En la puerta de la habitación se oyeron unos leves golpes, y Adrián tratando de desaparecer de sus ojos toda humedad demoró un momento en abrir.

-Dice mi mamá que vengan a cenar. – comunicó su hermana. No preocupándose lo más mínimo por disimular la irritación de sus ojos.
-Gracias, pero yo ya debo irme – se apresuró a responder Daniel.
-No te va a dejar salir de la casa sino comes. – sentenció la muchacha, para luego regresar a la sala.

Allí la madre de Adrián esperaba que la mesa estuviera ocupada por todos los presentes en la casa para empezar a cenar. Daniel y Adrián llegaron arrastrando los pies sin darse cuenta.

-Siéntense – indicó, señalando las 2 sillas vacías de enfrente.

Luego, al ver la mesa completa, junto las manos en ademán de orar, y pronunció con gran fervor las siguientes palabras: “Padre nuestro, te agradecemos por las inmensas bondades que día a día tienes con nosotros. Te agradecemos por el alimento de nuestra mesa, y por las personas que lo comparten con nosotros. Sin ellas nuestra vida sería vacía y egoísta. Señor todopoderoso, te pedimos también por esas personas… Protégelas, y sobretodo… sálvalas…”

La voz de la señora se quebró. Ella conocía a Bryan desde nació, y lo había visto crecer casi a la par que su hijo. Camil, su hija, no resistió más y también se echó a llorar.

Adrián sintió que el nudo en su garganta se hacía cada vez más grande, por lo que queriendo evitarlo, se apresuró a engullir un gran bocado de ensalada. Daniel no optó por comer. Bajo la mesa, apretaba fuertemente los puños contra sus rodillas, tratando que el dolor físico desplazara al emocional.

Empero al fin, el esfuerzo fue vano, y tras unos minutos de batallar contra sus propios sentimientos, ambos bajaron la cabeza tratando de ocultar el rostro, mientras que en sus mejillas resbalaba tristeza y en sus oídos parecía retumbar la frase: “Los hombres no lloran”.



4 comentarios:

Mari Carmen Santana dijo...

me encanta yo también estoy escribiendo un libro!(;
y se lo complicado que es!-.-
llevo más de 5 meses escribiendolo y aún no lo acabo esque cuando enciendo el ordenador el blog me llama *_*
jajja mucha suerte!(:
me gusta el blog(L
un beso<3<3

marymaria dijo...

Gracias Mari Carmen! y si es super dificil terminar de escribir un libro sobretodo cuando hay distracciones :P
Pero ojala ambas termines pronto nuestros respectivos libros!

Ansaher dijo...

Ya lo leí la primera vez que lo publicaste, y me gustó muchísimo ^^ Estás continuando esta historia? Me gustaría leer más capítulos:) Un besito!

Anónimo dijo...

hola me llamo javier no se de donde son uds pero es interesante leer sus comentarios , me siento triste muy triste tengo una relacion de 16 anos con mi esposa tengo 3 hijos y no se que aser, mi matrimonio a fracasado y con lagrimas en los ojos les digo que me gustaria sonreir una vez mas en mi vida . amo a mis hijos!

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