03 agosto, 2011

DESIDIA

Nací con ella. Esa es la conclusión a la que he llegado luego de momentos enteros de reflexión infructuosa. Por que, si de las reflexiones se esperan decisiones que finalmente darán origen a alguna acción, todas las mías han sido infructuosas. Excepto ésta, claro. Luego de una larga reflexión sobre el contenido del blog, la consiguiente decisión y la consecuente acción, e actuado por una vez contra mi genética desidiosa y estoy obrando ahora mismo según lo tenía planeado.
Ahora bien, ya que inicie el post, voy a continuar reproduciendo el significado que encontré en el diccionario de la palabra que tanto estoy describiendo:

*Desidia: Negligencia, descuido.

Según el diccionario de sinónimos y antónimos:

*Desidia: dejadez, descuido, negligencia, indolencia, incuria, apatía, abandono.

¡Vaya! No me consideraba negligente, ni indolente, ni abandonada, pero si lo demás, aunque solo un poco. Después de todo dije que era desidiosa ¿no?

Y, bueno, para no ser tan dura conmigo misma es justo suponer que la mayoría de personas hemos sido desidiosas en algún momento. Quizá el día de descanso, teniendo un sinfín de cosas que hacer nos la hemos pasado sentados en el sillón mirando una película, o simplemente no mirando nada. Solo sentados disfrutando de nuestro descanso, y saboreando sin darnos cuenta, la dulce miel de la apatía. No se ustedes, pero creo que a mi me ha pasado. Repito, nací desidiosa.

Ahora, cuando esa característica genética mía empieza a afectar aspectos demasiado importantes de mi vida, supongo que debo ponerle un alto desencadenando la mutación adecuada que termine con el bendito gen de mi dejadez.

Hmmm… sí creo que esa sería la solución, por que eso de postergar acciones importantes para un mañana que nunca llega, no está bien. ¿Habrá alguna vacuna que inyecte un poco de diligencia? ¡Aunque sea una mínima dosis me sería útil!

Aunque, creo que no se de dónde hoy me inyectaron una, ¡Por eso estoy escribiendo esto! Y ya que se me empiezan a acabar las palabras, solo diré que espero contarme entre un grupo de pocas personas, por que el mundo definitivamente no podría mejorar si albergara un gran número de desidiosos.

Así que, como hoy yo logré vencer a mi gen de la dejadez, espero que cada día más personas lo hagan hasta lograr inundar el planeta de más actividad.

¿Y tú? ¿Estas sentado tonteando sin hacer nada?, ¡Levántate! ¡Que no te devore la desidia!

1 comentario:

  1. Excelente post! La desidia es horrible; roba tiempo. Pero hay que luchar contra ella, sino, qué será de nosotras?
    Me fascinó lo que escribes! Eres buena!

    ResponderEliminar

Gracias por pasarte por aquí. Ten un buen día.