05 diciembre, 2012

MUJER.



YO PROTESTO: 

POR UN TRATO DIGNO Y RESPETUOSO, NO AL  ACOSO  DISFRAZADO DE GALANTERÍA BARATA.





No soy hermosa. No soy sensual. Pero hay mujeres que sí. Y en su mayoría se sienten vulnerables ante la mirada lujuriosa de un hombre en la calle. Ante el contacto malintencionado de otro en un micro. Ante los gestos libidinosos de un tercero en una avenida. Me pregunto, y se preguntaran ellas con más frecuencia: ¿Por qué se creen con el derecho de tratarlas con tal vulgaridad? Sí, hay que reconocerlo, una mujer no puede pretender que se le mire con absoluta castidad si explota adrede su atractivo sexual, sin embargo, esto de ninguna manera justifica el trato indigno. ¿O es que un pantalón ceñido, una falda corta, una blusa con escote, son una invitación a las obscenidades? Por supuesto que no. A las mujeres nos halaga sentirnos admiradas, gustadas, incluso deseadas, pero hay un límite que se debe respetar.



Un hombre de mente saludable, sexualidad equilibrada, y un mínimo de educación, es capaz de observar a una mujer voluptuosa, admirar sus formas, e incluso ponderarlas, sin agredirla siendo soez. Un hombre que sabe respetar su racionalidad y que no se deja llevar por sus instintos -como los animales, de los cuales se distingue precisamente por esta capacidad- domina su mente, su cuerpo, su libido; por lo tanto lo primero que le despierta la contemplación de una bien proporcionada silueta femenina, no siempre son ansias de placer físico. Entonces, ¿Cómo se explica el comportamiento de algunos “caballeros” que parecen olvidar que nuestro cuerpo no solo esta conformado por trasero, pechos y piernas? ¿Será que empiezan a retroceder en el proceso evolutivo y poco a poco pierden el control de sus instintos? ¿O será tal vez que inconcientemente nosotras mismas hemos permitido que se tomen esas libertades?


Deberíamos poder andar por la calle sintiéndonos seguras, respetadas, protegidas, teniendo la certeza de que los hombres con los que nos crucemos, no lastimarán la delicadeza de nuestra esencia con “piropos” grotescos, miradas obscenas, acercamientos groseros, o tocamientos infames. Es responsabilidad de la sociedad el procurar que nuestro derecho al respeto y el trato digno no sea vulnerado. Es responsabilidad de los hombres el mostrar moderación, decoro y caballerosidad en todo tipo de expresiones suyas hacia nuestro género. Y es responsabilidad nuestra el demostrar decencia y coherencia en la relación interior-exterior de nuestro ser. 


Somos mujeres, no muñecas inflables, ¡exijamos un trato en consecuencia!








5 comentarios:

  1. Estoy completamente de acuerdo en todo ello. Las mujeres tenemos el mismo derecho que los hombres a ser respetadas. Ni ellos son mejores, ni nosotras somos peores: somos iguales. Es patético que con tan solo mi edad, en mi clase tengo que soportar escuchar comentarios vulgares hacia las mujeres (que provienen de hombres, claro) Bueno, no soporto los comentarios tan solo, obviamente me meto y defiendo a las mujeres, pero es triste y horrible que en pleno siglo XXI aún haya gente que siga pensando de tal forma. Mejor no me extiendo más porque sino...
    Un besito! Precioso el dibujo, por cierto!

    ResponderEliminar
  2. "...¿Cómo se explica el comportamiento de algunos “caballeros” que parecen olvidar que nuestro cuerpo no solo esta conformado por trasero, pechos y piernas?..."

    jajajaja tienes razón algunos se pasan y sólo las ven como eso. siempre hay alguno en estos sitios por estar en un territorio marcadamente machista. En fin, no creo que sea culpa de las libertades que algunas se toman, aunque siempre hay quien exagera. Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Ah! Dios, hace tanto que no me paso por aquí... ¿Qué tal todo? Espero que bien ^^
    Muy buen post :3
    Espero que podamos volver a recobrar nuestro "hilito de comentarios" prometo que pasaré por aquí más a menudo :DD
    Un beso, te espero por mi nuevo post♥

    ResponderEliminar
  4. No puedo estar más de acuerdo. Desde jóvenes nos acostumbramos a aquel sentimiento de inseguridad cuando vamos por la calle, como si fuera algo natural, cuando lo normal sería poder ir tranquilas sin temor a que nos falten el respeto con vulgaridades.
    Parece mentira... tantos años de evolución para tener que ver que aún, en los tiempos que corren, la mujer sigue en desventaja en ciertos aspectos.
    Me encantó tu entrada, un placer pasar por aquí.
    Un abrazo, nos seguimos leyendo.

    ResponderEliminar
  5. No lo tomes a mal pero en parte de que los hombres actuen así con las mujeres es porque algunas en su manera de vestir provocan que los hombres se pasen con ellas, no digo todas ni generalizo pues también existimos hombres que respetamos a una mujer así como nos gustaría que trataran a nuestra propia madre, otra parte que afecta el comportamiento es lamentablemente los medios de comunicación, películas, carteles, internet etc. todo ello sumado a que ponen a la mujer como un objeto de placer y al estar expuestos a semejante lavado de cerebro... ahi se derivan las consecuencias

    ResponderEliminar

Gracias por pasarte por aquí. Ten un buen día.